El día que WhatsApp decidió hacer público que se folla tu privacidad

¡Por fin ha llegado el día! WhatsApp ha decidido quitarse la máscara (y no me refiero a la de Guy Fawkes) y hacer público lo que lleva haciendo muchos años y a nadie le ha importado: Su verdadera política de privacidad. No voy a ser yo quien la publique y os suelte ese rollo puesto que está accesible y explicada por muchos medios.

Hace años que muchas de las personas que verdaderamente valoramos nuestra privacidad hemos dicho lo que ahora reconoce, pero como somos paranoicas, conspiranoicas, extremistas, nadie tiene nada que ocultar y blá blá no se tenía en cuenta. Ahora se ha formado un revuelo brutal porque si no se acepta la nueva política que algunas se han leído antes de aceptar en piloto automático no se podrá usar la app y no queda otra que darnos la razón… ¡Y la gente se está pasando de forma masiva a Telegram! Sin ser conscientes de que prácticamente es lo mismo xD

Este es el mensaje que está circulando indiscriminadamente en los últimos días y a mí me parece bastante gracioso… Seguramente a vosotres también.

Parece ser que lo que más molesta de la nueva política de Whatsapp es el tratamiento que hacen de los datos, ya que a parte de compartirlos, o mejor dicho, venderlos a terceros, ahora Facebook tendrá acceso para almacenar y administrar los chats y la información guardada en el smartphone (como si antes no fuese así). Además, se asustan porque aunque no se tenga instalada la app pero algún otro contacto de la agenda lo tiene, puede acceder a nuestro dispositivo y escanear los datos existentes. ¿Y esto es algo nuevo? Tienen miedo porque ya no es segura… ¡nunca ha sido 100% segura! Por mucho que presuman de su cifrado E2EE de extremo a extremo, puesto que hay muchas formas de acceder a la app y ya son muchos los casos sobre hacks a esta aplicación, como fue en el caso de Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon que con un simple mensaje accedieron a toda la información de su dispositivo.

Pues nada, todo Dios pa Telegram que presume de ser segura, afirma que no vende nuestros datos a terceros y que nuestras conversaciones y sus servidores están cifrados con el protocolo cliente-servidor MTProto y la autenticación en dos pasos 2FA. Pero la realidad es que, si no se utiliza los chats secretos con cada contacto, por defecto las conversaciones no son cifradas al igual que los grupos y todo se almacena en su nube en la cual disponen de algoritmos automatizados para analizar en busca de spam o phishing. Y, ¿quién nos garantiza que no tienen otro tipo de algoritmos para analizar y buscar otras cosas? ¿Quién nos garantiza que de verdad no venden nuestros datos? ¿De qué viven sus creadores pues?

Así que no nos queda más que confiar en la “buena fe” de ambas aplicaciones puesto que no tenemos acceso al código fuente y no sabemos qué es lo que realmente pasa en sus servidores. Aunque confiemos, ¿qué pasa con los metadatos? ¿Es que nadie piensa en los metadatos? Ambas apps generan metadatos y por mucho cifrado que utilicen nuestra dirección IP, fecha y hora de uso, número de teléfono, operador de red, marca y modelo del dispositivo, IMEI, ubicación, contactos, etc, etc quedan al descubierto y cruzando todos estos datos se puede averiguar mucho… ¿Recordamos SKYNET?. Como dijo en su día el antiguo director de la CIA y la NSA; Michael Hayden:

“Matamos a gente basándonos en los metadatos”

Vivimos en la era de la información y ésta es poder, el Big Data está de moda. No hay que autoengañarse y pensar que ya sea WhatsApp o Telegram vamos a estar seguras puesto que ninguna es segura y ser conscientes de que todo lo que se haga en este tipo de aplicaciones queda registrado y no sabemos quién puede tener acceso ni en qué manos pueden acabar. No digo que no las usemos, sólo que las usemos de forma consciente sabiendo lo que tenemos entre las manos y teniendo en cuenta que no son libres. Alguien podría decirme eso de: ¿Y qué pasa con Signal? Pues más de lo mismo, no tenemos acceso a sus servidores y no sabemos lo que en ellos sucede. Ninguna aplicación y ningún software puede garantizar una seguridad absoluta.

Al fin y al cabo, todas las aplicaciones privativas se acaban follando nuestra privacidad de una forma u otra, incluso el juego molón de Angry Birds. Y dicho esto, voy a sacar mi vena más radical y os digo que, ¡A la mierda todas estas apps de pacotilla! ¡Usemos XMPP! Que es mensajería libre y descentralizada. Monta tu propio servidor, cífralo, añade un método de autodestrucción en caso de… Y utilízalo con las personas de tu confianza o los colectivos en los que participas. ¡disfruta de tu libertad digital de verdad! ¡Autogestiónate!…

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9 Comentarios

  1. A donde firmo?
    Es lo que muchos de nosotros sostemos hace años, pero comodidad mata privacidad. Estos servicios cuentan con la pereza de las personas que los usan.

    1. Depende de lo que busques, para comunicarte con el resto del mundo no queda otra que rendirse a este tipo de apps.

      Pero si eres capaz de convencer a tu entorno de que no son seguras, te invito a montarte tu propio servidor XMPP y comunicarte utilizando un protocolo libre, seguro y descentralizado :) Dispone tanto de software para PC y app para smartphone

  2. Totalmente de acuerdo Jess, no hay mas, si no autogestionas tus propias comunicaciones no hay privacidad, otra cosa es que en ocasiones estemos dispuestos a renuciar a ella, para comunicar con mas personas. Al final el uso de telegram y otras alternativas a whatsapp no es mas que elegir entre «susto o «muerte» :P

    1. Ese puppet!!! :) Así es compañero, lo mejor es la autogestión pero como bien dices a veces tenemos que sacrificar un poco la privacidad para no quedarnos completamente aislados, el caso es ser consciente de ello y manejar este tipo de apps como herramientas que son y no confiarse porque todo queda registrado y después «llega Paco con las rebajas» (como diría mi abuela xD)

  3. Lo curioso es cómo apenas Whatsapp publicó eso, muchísima gente se abrió Telegram, lo que indica que la gente quiere tener su privacidad. Es una forma de decir que la gente quiere sentirse segura al comunicarse, aunque sea imposible no dar información. Buen post.

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